

bue, las fotos no me salieron muy bien, pero me gustó hacer maquetas, voy a hacer muchas más, fíjense en la flecha del arquero chiquitito,yo no puedo acercarme más,siempre sale mal porque es muy chiquito y siempre me sale fuera de foco.

Los dos
Mientras tanto Mirthingir, como siempre, había ido al campo a practicar con su amigo Thirmir. Los dos soñaban con ser parte de la Elite de los dragos. Astrendum se había albergado en un lugar, era barato y bueno, escondió al colapino en unas piedras por el bosque, y se fue a pasear por la ciudad, primero fue al lugar del comercio, el mercado, allí encontró a un señor que vendía maderas y le compró una.
-Me daría una madera de más o menos un metro, con un grosor de tres centímetros por favor?
-por supuesto, serían cinco clikens.
-aquí tiene, gracias.
-adiós.
Después de la compra Astrendum fue a un establo, donde había muchos caballos, y a uno le arranco un pelo de la cola.
En el albergue empezó a tallar la madera, y luego le puso el pelo de la cola del caballo, ¡se había hecho un arco¡. En eso sonó la puerta tun tun tun, se escucho que del otro lado alguien gritaba con una voz muuuy grave:
-Astrendum, Aaaastreeeenduuuum.
Después de unos minutos, se volvió a oír.
-Astrendum, abre la puerta, por favor. Se que estas ahí.
Al final Astrendum cedió. El causante de esos ruidos era un señor bastante gordo, pelo negro, tooodo despeinado. Era altísimo, unos ojos oscuros y vestía con un saco marrón, unos pantalones grises, unas botas gigantescas y un cinturón con la hebilla mas grande que uno haya visto en los últimos tiempos, dorada y con dibujos de dragones tallados a mano.
-Quién eres? Preguntó Astrendum con voz temblorosa.
-Soy, Amostreal el representante de el cuartel de entrenamiento de Halboerdon.
-Y para qué me busca?
-Para invitarte a venir al cuartel y hacerte uno de los doce jinetes de la elite de los dragos.
Astrendum se quedo con la boca abierta. Pero rápidamente reacciono,-
por supuesto respondió muy alegre.
(continuará)




Estos autos los dibujé en la escuela y los terminé de pegar en casa, es como un álbum de cromos.

